martes, 15 de noviembre de 2011

La disonancia cognitiva

 En 1957 Leon Festinger aportó a la psicología social  el término "disonancia cognitiva"(A Theory of Cognitive Dissonance). 


¿Disonancia qué? 


La disonancia cognitiva se define, de manera coloquial, como un conflicto en nuestro propio sistema de ideas, creencias o emociones (cogniciones)cuando se enfrentan dos pensamientos opuestos o cuando un comportamiento entra en conflicto con nuestras creencias.


Pongo unos ejemplos:


1.- Eres afiliado de un determinado partido y te lees el programa del partido de la oposión. Cual es tu sorpresa cuando te das cuenta de que te gusta más el del partido de la oposición. Tu sistema de ideas entrará en una disonancia muy incómoda.


2.- Te consideras una persona muy tolerante, que apoya la integración de las etnias minoritarias, es más, colaboras a menudo con una ONG que ayuda a familias africanas. Pero, un día te quedas en el paro y por tu cabeza pasan cosas no muy propias de ti (o más bien de la idea que tienes de ti mismo) como, "si no hubiera tanto emigrante" o "se están llevando nuestro dinero con tantas ayudas". Tus creencias se enfrentarán a tu comportamiento ¿no?


Hay pocas cosas tan importante para nosotros como el "deseo de coherencia", tanto es así que se considera una de las principales motivaciones humanas.


Festinger afirmaba que, la existencia de cogniciones que no son coherentes entre si, produce un estado psicológico incómodo que la persona se esforzará en paliar haciendo esas cogniciones (pensamientos) más coherentes. Cuando la disonancia está presente, además de intentar reducirla, las personas evitamos las situaciones que puedan aumentarla.


¿Qué se puede hacer?


Basicamente aguantarse, pues la disonancia cognitiva forma parte, a mi parecer, de la esencia del hombre. Son las decisiones difíciles y la lucha interna, las que nos hacen crecer como persona y, sin duda, en eso intervienen sobre manera las actitudes y los valores que vamos moldeando a lo largo de nuestra vida, gracias, en parte a las disonacias.


Aun así Festinger (que era más sabio que yo) dijo que hay tres maneras de reducir la disonancia:


1.- Aumentar nuevos elementos consonante con la conducta realizada. El "tolerante" del ejemplo podría pensar, - estoy enfadado, las cosas me van mal, por eso estoy pensando eso, pero ellos no tienen la culpa.


2.- Aumentar la importancia de los elementos consonantes. Siguiendo con el ejemplo anterior, - Yo he colaborado mucho, ellos lo necesitan, yo siempre he estado ahí.


3.- Quitar importancia a los elementos disonantes. En el ejemplo del "tránsfuga", -Seguro que si la oposición llegase al poder no cumplirían este programa, están mintiendo.


Si quereis saber más sobre la disonancia cognitiva os dejo un artículo muy interesante:


Vadillo, M. A. (2004). La disonancia cognitiva, o cómo el ser humano se convierte en esclavo de sí mismo

Y para despedirme os dejo una frase de Festinger.


"Las personas dificilmente reconocen su inconsistencia, sino que tratan de justificarla".



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