domingo, 4 de marzo de 2012

Atajos mentales. Los heurísticos

En la mayoría de las ocasiones de nuestra vida cotidiana tenemos que hacer inferencias, es decir, sacar conclusiones rápidas para emitir juicios a partir de la escasa información que poseemos. Somos tacaños cognitivos un poco interesados, ya que solo tenemos en cuenta datos que confirmen nuestras creencias y teorías tratando de descartar el resto de la información. Uno de los principales mecanismos que utilizamos para realizar estas inferencias se llama heurístico.

Los heurísticos son "atajos mentales" que utilizamos para simplificar la solución de problemas cognitivos complejos, transformándolos en operaciones más sencillas. Existen varios tipos de heurísticos:

  • Heurístico de representatividad. Inferencia sobre la probabilidad de que un estímulo (persona, acción, suceso) pertenezca a una determinada categoría. Ej. Si Ana ha sido muy buena estudiante de las asignaturas de ciencias y cuando pasan los año la vemos con una bata blanca, inferiremos que es científica, no carnicera, pero lo cierto es que no lo sabemos realmente.
  • Heurístico de accesibilidad o disponibilidad. Se utiliza para estimar la probabilidad de un que ocurra un suceso, la frecuencia de una categoría o la asociación entre dos fenómenos. Ej. Para estimar si nacen más bebes, pensamos en los casos de personas que conocemos. Si hay muchos conocidos que tienen hijos o los esperan, inferiremos que ha aumentado la natalidad. Su utilidad es muy adaptativa pero nos hace cometer errores:
    • Error de muestreo. Basamos las inferencias y juicios en muestras reducidas (Ej. natalidad).
    • Correlación ilusoria. Sobreestimación del grado en que están relacionados dos sucesos o relación inexistente entre ambos (Ej. desde que han abierto ese bazar chino en el barrio no encuentro aparcamiento).
    • Sesgo de disponibilidad: Tendencia a prestar más atención a la información positiva que a la negativa. (Ej. Hay menos crisis porque este bar está lleno).
  • Heurístico de anclaje y ajuste. Se utiliza para aclarar incertidumbres, tomando como referencia un punto de partida, el ancla, que después ajustamos para llegar a la conclusión final. Ej. Si mi equipo ha ganado la liga el año que empecé a seguirlo, inferiré que tiene posibilidades la siguiente temporada (a pesar de que en los 100 años anteriores de su historia no haya ganado nada). 
  • Heurístico de simulación. Tendencia de las personas a estimar la probabilidad de un suceso basándose en la facilidad con que pueden imaginarlo. Ej. Un medallista en segunda posición tiene más facilidad para imaginarse conquistando el oro, por eso está más triste que el bronce, que estuvo "más cerca de quedarse sin medalla". Esta construcción mental se llama pensamiento contrafáctico y se trata de buscar alternativas a hechos o circunstancias que han sucedido, es decir, "que hubiera pasado si...".
Muchas veces nos equivocamos cuando hacemos inferencias, pero los heurísticos son necesarios para liberarnos de la cantidad de procesos mentales que tendríamos que activar si no realizásemos este "resumen cognitivo". Nuestro cerebro no sería capaz de procesar toda la información sensorial que recibe. No somos máquinas precisas, pero somos algo mejor que eso, humanos, a pesar de nuestros "errores".

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