martes, 11 de noviembre de 2014

El desarrollo del niño. Los estadios de Piaget

Desde que nacemos, experimentamos gran número de cambios tanto físicos como psicológicos. Nuestro cuerpo crece y paralelamente a ello, crece nuestra mente, es decir, nuestro conocimiento del mundo, de lo que nos rodea y de quien nos rodea.


El número de conductas que realizamos cuando nacemos es muy reducido, se limita a unos cuantos reflejos que sirven para asegurar nuestra supervivencia, tales como el reflejo de succión, de búsqueda o el de presión palmar, entre otros. Venimos "de serie" con un pequeño programa básico que hay que ir rellenando, dado que el desarrollo es un proceso constructivo en el que hay una interacción continua entre organismo y ambiente.

Jean Piaget, el psicólogo del desarrollo por excelencia, explica que a partir de esta interacción entre el organismo y el medio, el niño elabora estructuras mentales y mecanismos internos que ayudan a formar el conocimiento acerca del mundo. Así el niño va pasando por diferentes estadios que se van a caracterizar por la utilización de distintas estructuras.

Para definir la "metamorfosis" del niño hasta convertirse en un adulto, Piaget recurre a la observación de sus propios hijos. Observa y apunta metódicamente cada hallazgo nuevo, cada nuevo avance y  extrae condiciones utilizando el método fenomenológico, es decir, sin presuponer nada, analiza los datos obtenidos para sacar conclusiones más allá de cualquier creencia previa. Como el lector observador podrá comprobar, el método utilizado por Piaget distaba bastante de la objetividad, pero los resultados fueron buenos, tanto es así que hoy en día se sigue aceptando su clasificación.

Piaget dividió el desarrollo en tres grandes estadios, que a su vez se subdividen en otros periodos. Estos estadios son:


  • Periodo sensorio-motor. De 0 a 18 meses
Este periodo viene delimitado por la aparición del lenguaje, se extiende desde el nacimiento hasta aproximadamente el año y medio de vida. Las respuestas reflejas de las que disponemos al nacer se irán diferenciando en una gran variedad de esquemas que van a ser la base de la capacidad de acción psicológica del niño. Aquí es donde se establecen los primeros vínculos sociales, por ejemplo el apego.

Los progresos más destacados de este periodo son el descubrimiento de conceptos como el espacio, tiempo, relaciones de causa y efecto así como el descubrimiento del mundo más allá de uno mismo. Es decir, descubrimos que el mudo sigue ahí a pesar de que nosotros cerremos los ojos.

Características más importantes:
    • Desarrollo de la actividad sensorial y motora.
    • Conceptos prácticos.
    • Los objetos pueden estar a pesar de no verlos (objetos permanentes).
    • Descubrimiento de regularidades prácticas en la realidad.

  • Periodo de las operaciones concretas. De 18 meses a 11 años
Este periodo se puede dividir en dós subestadios: preoperatorio que va de los 18 meses a los 7 años  y las operaciones concretas propiamente dichas que va de los 7 a los 11 años aproximadamente.

Durante el subestadio preoperatorio el niño va adquiriendo el dominio del lenguaje mientras que se va insertando en la sociedad adulta, sin embargo su pensamiento aun no está del todo formado, no diferencia claramente lo físico de lo psíquico, afirma sin pruebas y no es capaz de dar demostraciones de sus creencias, muchas veces no es capaz de interpretar bien el universo cambiante, dado que la representación interna que tiene del mundo aún no es adecuada.

Por ejemplo, si en esta etapa presentamos a un niño dos vasos uno ancho y otro de tubo, uno de ellos con agua y delante de el vertemos el contenido de uno en el otro y preguntamos ¿en cual de los dos vasos hay más agua? el niño responderá que en el de tubo. 

Hacia el final del subperiodo comienzan a definirse conceptos erróneos, el número se conserva a pesar de la disposición, las sustancias independientemente de las modificaciones de forma, los objetos pueden clasificarse de acuerdo con varios criterios sin que estos se interfieran y sin que sea necesario que la clase esté reunida en el espacio o tenga una configuración espacial. 

Aquí comienza el subestadio de las operaciones concretas en el que el niño aprende a confiar menos en los datos recogidos por los sentidos, en las apariencias perceptivas y comienzan a tener más en cuenta las transformaciones que se realizan sobre lo real. Comprenden las leyes naturales y experimentan con ellas, pero las operaciones con clases pueden realizara solo sobre objetos presentes.

Características más importantes:
    • Lenguaje.
    • Primeras explicaciones sobre la realidad.
    • Egocentrismo.
    • Lectura correcta sobre las obervaciones.

  • Periodo de las operaciones formales. De 11 a 15 años
El niño adquiere las operaciones básicas que hacen posible el pensamiento científico: Va a ser capaz de razonar, no solo sobre lo real, sino también sobre lo posible, hipotetizar y deducir sobre la naturaleza, razonar sobre problemas abiertos y buscar alternativas. Ya no acepta opiniones sin someterlas a examen. Al término de este estadio el niño ha adquirido los instrumentos intelectuales del individuo adulto en nuestra sociedad.

Características más importantes:
    • Formulación de hipótesis.
    • Razonamiento sobre lo posible.
    • Métodos de prueba sistemáticos.

Una vez adquiridos estos conocimientos solo vamos a incrementar la rapidez y la familiaridad en la resolución  de determinados problemas, pero la formas básicas de abordarlos permanecerán siendo las mismas que aprendimos durante el periodo de desarrollo.




Para Alma, Carlos y Yago.



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